Monday, August 22, 2005
"Carta de un Hijo a todos los Padres"

* No me des todo lo que te pida. A veces sólo pido para ver hasta cuanto puedes dar.
* No me grites. Te respeto menos cuando lo haces. Me enseñas a gritar a mi también y yo no quiero hacerlo.
* No me des siempre órdenes, a veces si me pidieras las cosas ya lo haría rápido y con más gusto.
* Cumple las promesas, buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo, pero también si es un castigo.
* No me compares con nadie, especialmente con mi hermana o hermano. Si tu me haces lucir mejor que los demás, alguien va ha sufrir; y si me haces lucir peor que los démás, seré ya quien sufra.
* No cambies de opinión tan amenudo sobre lo que debo hacer, decídete y mantén esa decisión.
* Déjame valerme por mi mismo. Si tú lo haces todo por mi, yo nunca podré aprender.
* No digas mentiras delante de mi, ni pidas que las diga por ti, aunque sea para sacarte de apuro. Me haces sentir mal, perder la fé en ti y en lo que dices.
* Cuando yo hago algo malo, no me exijas que te diga el "porqué lo hice" a veces ni yo mismo lo se.
* Cuando esté equivocado en algo, admítelo y crecerá la opinión que yo tengo de ti. Me enseñarás a admitir mis equivocaciones también.
* Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con que tratas a tus amigos, ya que no, porque seamos familiares, eso no quiere decir que no podamos ser amigos.
* No me digas que haga lo que tu haces. Yo aprenderé y haré siempre lo que tu hagas, aunque no lo digas, pero nunca haré lo que tu digas y no hagas.
* Enséñame a amar y conocer a Dios. No importa si en el colegio me quieran enseñar, porque de nada vale, si yo veo que tu ni conoces ni amas a Dios.
* Cuando te cuente un problema mio, no me digas ¡No tengo tiempo para tonterías!, ¡eso no tiene importancia!, trata de ayudarme.
* Quiéreme y dímelo. A mi me gusta oírtelo decir, aunque tu no me creas que es necesario decírmelo.
* Abrázame, necesito sentirte mi amigo, mi compañero a toda hora.
Tuesday, August 09, 2005
"La Sociedad de los Poetas Muertos"

De la Sociedad de los poetas muertos.Autor: Walt Whitman
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento.No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre. No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso. No te resignes. Huye. "Emito mis alaridos por los techos de este mundo", dice el poeta. Valora la belleza de las cosas simples. Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.Eso transforma la vida en un infierno. Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridad. Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo. Aprende de quienes puedan enseñarte. Las experiencias de quienes nos precedieron de nuestros "poetas muertos", te ayudan a caminar por la vida. La sociedad de hoy somos nosotros Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ....