Saturday, October 22, 2005
¡¡¡ MUCHOS SOMOS !!!

De tantos hombres que soy, que somos
no puedo encontrar a ninguno,
se me pierden bajo la ropa,
se fueron a otra ciudad.
Cuando todo està preparado
para mostrarme inteligente
el tonto que llevo escondido
se toma la palabra en mi boca.
Otras veces me duermo en medio
de la sociedad distinguida
y cuando busco en mì al valiente,
un cobarde que no conozco
corre a tomar con mi esqueleto
mil deliciosas precauciones.
Cuando arde una casa estimada
en vez del bombero que llamo
se precipita el incendiario
y èse soy yo. No tengo arreglo.
Què debo hacer para escogerme ?
Còmo puedo rehabilitarme ?
Todos los libros que leo
celebran hèroes refulgentes
siempre seguros de sì mismos,
me muero de envidia por ellos,
y en los films de vientos y balas
me quedo envidiando al jinete,
me quedo admirando al caballo.
Pero cuando pido al intrèpido
me sale el viejo perezoso,
y asì yo no sè quièn soy,
no sè cuàntos soy o seremos.
Me gustarìa tocar un timbre
y sacar el mì verdadero
porque si yo me necesito
no debo desaparecerme.
Mientras escribo estoy ausente
y cuando vuelvo ya he partido,
voy a ver si a las otras gentes
les pasa lo que a mi me pasa,
si son tantos como soy yo,
si se parecen a sì mismos
y cuando lo haya averiguado
voy a aprender tan bien las cosas
que para explicar mis problemas les hablarè de geografìa.
Javier Dìaz Calderòn.
Wednesday, October 19, 2005
NO IMPORTA !!

No importa que a veces
te defraude la gente
y sientas que algo muere
cuando hieren tu fe
no importa, con el tiempo
sabràs que eso es frecuente
y a pesar de todo, creeras
una y otra vez
no importa lo que digan
si tu actuar es sincero
y te sientas seguro
de lo que vas ha hacer
no importa, arremete
con ìmpetu honesto
aunque a veces parezcas
llevar las de perder
no importa que sientas
que la verdad te pesa
y el destino te empuja
y te sientas caer
no importa, hallaras
siempre en una mano
abierta la fuerza
que te ayude
a mantenerte en piè
no importan a veces
las afrentas
con que alguien
te devuelve
lo que diste una vez
Importa Sì, que sepas
que obtendràs en la cosecha
lo que tù sembraste
con amor a Dios y fè.
Javier